Esta misma mañana he vivido un favor de Joaquín. Al intentar poner en marcha el coche, no arrancaba y aparecía un aviso: «Revisar sistema». Como tenía prisa, lo dejé y acudí a una visita médica. Después asistí a la Santa Misa y le pedí a Joaquín con mucha fe: «Por favor, arréglamelo, que lo necesito mucho».

Cuando regresé, lo intenté de nuevo. A la primera apareció el mismo aviso, pero, a la segunda, el coche arrancó.

Precisamente, hace dos días me regalaron Altos vuelos. Creo que he estrenado la devoción a Joaquín, y lo he hecho con mucho cariño.